jueves, 27 de marzo de 2008

HAZME DAÑO, RAIMUNDO


El primero fue quizás el menos apropiado. Acabó consintiendo, pero sus ojos tristes se volvieron incrédulos cuando formulaste tu petición leve al principio y desesperada después. Todavía alojabas la noche entre las piernas y bajo el vestido cuando el sol del domingo te succionó de la boca del metro. Sin quererlo, leíste entre las líneas de un editorial no firmado y adivinaste debajo de la espuma del café con leche que las dulces reverberaciones que producen los golpes recientes las habías dejado en un rincón de su cama, entre las solidificaciones de los nocturnos vapores, súbitamente sólo y extraño en su habitación el respetable profesor de párvulos, mientras Él despreciaba vuestra noche sin saber de ella. Te cuidaste bien de rescatar de todo ello una euforia que atesoraste cuidadosamente hasta el lunes al mediodía, y que llegada su hora se fue desvaneciendo, sorprendida tú por tan breve y dudosa victoria, desinteresado Él por tu fingido desinterés, sin intención alguna de descubrir la infidelidad que pugnaba por que la gritases.

Ahora, tus criterios de búsqueda se han revelado sábado a sábado más favorables, casi infalibles. Barcelona la de las calles mojadas te los proporciona, y te cede sus rincones y sus sujetos menos respetables. Algunos, los de ojos tristes, te recuerdan al primero, y oponen reparos parecidos a los suyos. Te esfuerzas tanto en insultarles que cuando por fin llegan los golpes tu ya tienes la boca seca, y seca y desnuda te recortas contra las sábanas hasta que vas a dar a la taza del retrete con el vino que tu estómago catapulta a un agujero distinto cada sábado. Los lunes Él fuma e ignora tus sábados antes de pedir la cuenta, y te pregunta a qué hora te has levantado mientras mira algún perro que pasa.

2 comentarios:

M. dijo...

"Todavía alojabas la noche entre las piernas y bajo el vestido cuando el sol del domingo te succionó de la boca del metro"

Hay tantas interpretaciones...
Genial :)


Bienvenida al "Griterío silencioso"

Anónimo dijo...

Grande.